martes, 20 de marzo de 2012

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¿Hay alguna cura para la decepción?, para mi, la mejor manera de hacer que sea menos dolorosa es compartirla, y después leerla, y darme cuenta de que en una mala experiencia, una más de la vida, que nos hace recordar que somos humanos, expuestos a la felicidad, tristeza, alegría y melancolía.

Daría este monitor y teclado por una maquina de escribir común, con vista a un campo verde con un lago de color del cielo. No me puedo quejar, a cambio tengo, mi ordenador, con un fondo musical de eterno paraíso, una vista hacía un Guayacán en pleno florecimiento de primavera, En cada hoja que caía me hace recordar algún hecho que había pasado.

Como cuando esperaba días sentada en mí recamara, todas las noches con la vista hacía el cielo, viendo cómo llegaba la luna a llenarse. Porque cuando complementará su redondez, sabía que tu estaría viéndola también, y así sentiría la cercanía de nuestra distancia. Podía sentir acariciar tu rostro, besar tus labios. Abrazarte hasta que llegará la noche y despedirnos con una linda sonrisa, y con el deseo de que llegará de nuevo otro día para seguir compartiendo nuestros sentimientos.

Despedía la noche con lágrimas en los ojos, porque el día me hacía recordar que no estabas ahí, que aunque llegará la noche sentiría de nuevo tu ausencia, tenía que esperar más días para de nuevo ver la luna entera.

Siempre tuve en mente el compartir todos mis momentos contigo, quería dormir y soñar tus caricias, llorar con tus ojos, sonreír con tu boca, quería entender al mundo contigo, y que no había nada más difícil que estar lejos de ti.

Buscada en cada verso tu amor, en una canción nuestra historia, en cada ave tener sus alas para volar hacía tus brazos.

Volver a respirar era cada vez más difícil, mis días se convirtieron en pesadillas, y mis noches en desvelo esperando tu regreso.

Recordaba, ya con la luna en el cielo, que cada parte de mi ser estaba contigo, yo había dejado de existir, y cada flor que se marchitaba era una señal de que yo también moría.

¿Qué será del momento en que te olvide? Debo olvidar el pasado, o sólo cubrirlo de estas hojas que caen.

Caminé varios años bajo las lluvias de hojas en otoño, recordando que sólo los buenos recuerdos perduran en mi memoria, ahí es donde realmente estás viviendo, abrir los ojos ante esta realidad me quitaba la intención de despertar.

Y recordé las palabras de aquel ansiado, que se sentaba en la entrada de su casa de adobe, “soñar es vivir y despertar es morir”. Y yo quiero seguir soñando, porque el despertar a mi me sabe amargo, me sabe a melancolía, y es la realidad de que tu ausencia lleva años siendo mi enemiga.

Aquí guardaré celosamente este amor, sin que nadie lo descubra, sólo tú que lees estos renglones, para llorar y reír luego, para hacerte recordar que mi corazón siempre estuvo cerca de ti, para no dejarte ir.

jueves, 27 de octubre de 2011

De políticos y humor




Sentado en el trono estaba Calderón

Cuando llegó Elba Esther Gordillo reclamando su pensión

Lo tomó de su oreja y le dijo vámonos al reventón

Que al fin y al cabo se que te gusta el ron

De pronto se apareció la huesuda y les dijo

Ahora sí su hora ha llegado, pues fecal a muchos se ha llevado

Con sus “daños colaterales”

Así que señores no me quieran sobornar

Elba Esther sabes bien que tu sindicato no te va a ayudar

Pues por más que quieras ocultar

Te odian sin cesar

Así fue señores

Que el pobre presidente

No pudo salvar su vida

Pues esta vez no pudo comprar votos a favor de él.

Por fin descansa México de estos dos ladrones

Más nos queda el cuerpo completo

De diputados y senadores.

lunes, 19 de septiembre de 2011

Limpieza de Memoria

Les ha pasado que revisan su agenda telefónica, y ven una interminable lista de contactos que no sabes ni porque siguen ahí. El objetivo es Iniciar una “limpieza”, la intención es omitir aquellas amistades a las cuales ya no frecuentas, y así librar un poco el espacio de tu memoria, sin embargo te atoras en el porqué tienes a tanta personalidad. Bueno primero encuentras que de entre esas personas, algunas ya han zarpado un viaje a un país diferente y no hay ni la mínima comunicación, otros son ex compañeros de trabajo que por ahora no sabes nada, y que en realidad no volvería a saber, tienes hasta el teléfono de encargado de la tienda de tu antigua colonia. Pero aunque sabes que volverás a ver o saber de ellos, te cuenta trabajo eliminarlos.

Comúnmente nos cuesta desechar cosas, personas, y hasta el recadito que tenemos ya casi borroso y con faltas de ortografía que te regaló tu primer novio. Y te lo topas años más tarde y es un señor regordete casado con un montón de hijos, y que para bien estar emocional tuyo, se ve mucho más grande que tu. Guardas las cartas en una caja vieja llena de polvo, el borroso boleto del primer concierto, la felicitación de navidad de la que entonces era tu mejor amiga, a la cual ahora te encuentras en el super y evitan saludarse o hacen que están distraídas viendo los precios del stand más alto, y tienen que sonreír porque tu carrito de compras chocó con el de ella, pero ambas huyen del acto. Pero logran Y juras que cuando llegues a casa romperás todo lo que hay dentro de esa caja. Pero haces lo opuesto cuando vuelves a leerlas y te provoca una risa sarcástica, y las regresas a su sitio. Algo dentro de ti dice que puede existir una pequeña excepción, son de las veces que le insistes al destino cambie el curso de las cosas, de la vida o de su extraña manera de actuar con aquellas personas a las que quieres y terminas por echar a perder, pero guardas un recuerdo que te provoca una sensación de bien estar.

Así somos los humanos, tan simples y complicados, pero por ahora me atoré y me costaba cerrar este ciclo. Y pensé, si existieran estos botones en nuestra forma de vida, entonces los aplicaríamos con frecuencia, así yo me evitaría este desastre que me ocasionó una simple limpieza de memoria. Y como lo hago con las cartas viejas, por el momento ignoré el “eliminar” y pasé a la opción “cancelar”.

lunes, 2 de mayo de 2011

Escritos de Recuerdos sin Sentido Parte II.

EL ENFRENTAMIENTO

Me esperaba una noche más con el humor expuesto. Una vez más los ojos acostumbrados a la obscuridad. Pensamientos sin sentido…

¡No! Esta vez sería diferente, me aferré a que hoy no tendría que pasar por lo mismo. La única manera de lograrlo sería hablando con él.

No lo lograría sobria. Tenía que envolverme en aquel sentimiento de valentía para poder articular palabra, y ahí estaba de nuevo, enfrentando a la obscuridad con dudas de hacerlo. Hasta que al fin mi voz pudo más que un instante de pensamiento.

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Sobre Escritos de Recuerdos Sin Sentido

En medio de una noche de insomnio me puse a idear escribir unas lineas de un pequeño libro -cuento, donde describa irrealidades de la vida, con matices de imanación exagerada, que normalmente me hunden en un pozo de irrealidades nocturnas.
El estar pensando en ello me llevo a poner el titulo de "Recuerdos sin Sentido" y añadí escritos porque eran varios hechos de sobriedad con toque de realismo mágico y satírico.
Tres escritos publicados en la isla tuerta; http://laislatuerta.org/author/monalisa-mexicana
Y lo demás por aquí y por allá.

Escritos de Recuerdos Sin Sentido Parte I.

INSOMNIO.

Tenía más de siete años que mi sueño no se perdía en la osadía de la obscuridad, pero ahí estaba, con los ojos abiertos, ya acostumbrados a ver en el cuarto si luz. Dando de vueltas para buscar una mejor posición, pero no lograba establecer una favorita.

No me levanté por temor a que mis acompañantes formaran parte de mi dolor de no poder apagar el taladro mental.

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lunes, 28 de febrero de 2011